Por Emilio Meneses

Después de la última masacre en un colegio en Florida, muchos de izquierda en las redes sociales y los medios de prensa tradicionales en EEUU han llenado de publicaciones contra las armas, una buena parte de ellas de una emocionalidad y virulencia que parecen más odiar a quienes tienen armas en general que a los criminales que las usan de mala forma.

Publicaciones culpando directamente al NRA de tales muertes o mostrando información falsa o tendenciosa. Cuándo el debate comienza de tal forma, basado en irracionalidad, ya está perdido y quienes quedan como personas razonables son quienes defienden la tenencia de armas responsable.

Uno de los principales problemas con la crítica al uso de las armas es el doble estándar dependiendo de quién es la víctima.

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Portada del Daily News culpando al NRA por un terrorista islámico

El doble estándar es evidente cuando se compara la reacción frente a un atentado terrorista islámico: comienzan con el estribillo que “no todos los musulmanes son parte de esto” y que “no debemos caer en el juego de los terroristas”. En Europa frente a ataques terroristas se ha reforzado la seguridad de aeropuertos, estaciones de trenes, eventos deportivos, ferias de navidad y otros puntos con guardias armados, sin siquiera mencionar la palabra islam o control de armas. Pero tales llamados al freno y mesura son dejados automáticamente de lado cuándo la masacre es hecha en un colegio en EEUU por un estudiante loco y resentido.

Cuando han ocurrido asaltos bancarios se ha reforzado directamente su seguridad, cuando políticos han sido asesinatos o sufrido ataques se han tomado medidas para protegerlos y nadie hizo llamados para restringir el acceso a las armas. Pero cuando ocurre una masacre en un colegio o una iglesia la reacción de parte de la opinión pública y muchos políticos es llamar a prohibir las armas en manos de civiles en vez de proteger tales lugares

¿por qué no hacen exactamente lo implementado exitosamente en todos los otros tipos de ataques?, ¿qué tienen de distinto?, ¿acaso no valoran la vida de los niños? La respuesta a estas preguntas no es el argumento simplista que no valoran la vida de los infantes, sino que hay un contexto de fondo más profundo: El poner en duda el derecho a los ciudadanos a tener armas, y por ende a tener derecho a defender sus vidas en caso de agresión.

Escuchando a las víctimas vs. linchar a quienes tienen armas

Trump Meeting

Está semana Donald Trump se reunió en la Casa Blanca con padres de víctimas y supervivientes de masacres en colegios. Muchos de ellos, con lágrimas en los ojos, criticaron abiertamente que haya acceso tan fácil a armamento semi-automático, otros propusieron aumentar la seguridad en los colegios y que profesores tengan armas. Trump parecía un hombre humilde y reconciliador, casi imposible de reconocer. Anunció además medidas tanto para reforzar chequeos previos mentales y dar facilidades a profesores que quieran tener armas.

Por el otro lado CCN organizó un “Town Hall” donde invitaron al senador Marco Rubio, a Diana Loesch del NRA para responder preguntas del público, pero este último no parecía ser gente elegida al azar y era absolutamente anti armas y vituperaron constantemente a los invitados. Cómo describió Loesch, era una turba que se dedicaba a insultarme y no me lincharon a la salida gracias a que tenía seguridad armada [1]. Un superviviente del atentado en Florida, Colton Haab, se negó a participar y acusó a CNN de tener prehechas las preguntas [2]. Tal intento de linchamiento público organizado por CNN muestra tristemente que algunos grupos políticos están dispuestos a usar los cadáveres de niños como arma política contra sus oponentes sin importar los orígenes y causas de la tragedia. No quieren volver a detener tal tragedia, simplemente quieren destruir al oponente político, haciendo sentir a grupos pro armas como el NRA que deben endurecer aún más su posición.

Un poco de contexto a la cultura de las armas en EEUU.

Para entender cómo en EEUU hay 400 millones de armas distribuidas en el 42% de los hogares hay que entender el trasfondo histórico a tal situación. Los padres fundadores del país del norte consideraban que la población tiene derecho a tener armas y formar milicias para enfrentarse al mismo gobierno si este se volvía contra ellos. Era además una sociedad agrícola, con el 95% de la población viviendo del agro y el 60% de los hombres blancos eran propietarios de un terreno, cómo menciona la profesora Freeman de Yale es sus cursos online [3][4]. Culturalmente hablando, una población agrícola siempre será más conservadora y propensa a tener armas propias que una urbana, aunque ya no son una sociedad agrícola, ciertos rasgos quedan: autosuficiencia, desconfianza frente al estado central, acceso y uso de armas y derecho a defender la vida y propiedad privada por sus propios medios. No solamente tienen armas, un 67% ha disparado al menos una vez [5] , y muchos bastante seguido, existiendo al menos 18.000 polígonos de tiro [6] . Para que hablar de la cacería. Adicionalmente existe un fuerte lobby para proteger la tenencia de armas en manos de civiles, el National Rifle Asociation, o NRA, tiene al menos 5 millones de miembros, de los cuales un 30% se identifica como demócrata. El apoyo a las armas es políticamente transversal y tiene profundas raíces culturales. Desarmar a la población solo se lograría mediante violencia. El NRA además apoya en campaña a políticos que defiendan la 2da enmienda del “Bill of Rights”.
Give up your guns

Para un porcentaje importante de la población norteamericana, las armas son la única salvaguardia en caso que el gobierno intente convertirse en una tiranía. Muchos, claro está, se ríen de tal pensamiento, pero basta leer un poco de historia para ver como naciones supuestamente democráticas se convirtieron en dictaduras: Venezuela, Chile, la Alemania Nazi, la Italia Fascista. También hay varios casos donde el gobierno tomó medidas para desarmar una minoría antes de masacrarla, el imperio otomano hizo eso con la población armenia en 1915 y la Alemania Nazi con su minoría judía [7]. Si bien esos son casos extremos, es fácilmente extrapolable que la clase política tiene menos miedo de abusar de una población desarmada.

El debate es para largo, y vamos a ver en un próximo artículo si el control de armas ayuda a reducir el crimen y qué medidas se pueden tomar para prevenir tal tipo de masacres como la vista en Florida. Pero como punto final: mostrar rabia en público contra quienes tienen armas o defienden su tenencia no detendrán este tipo de masacres, sólo endurece las posiciones políticas de cada bando.

[1] https://www.youtube.com/watch?v=acnCUcE1shQ

[2] https://www.inquisitr.com/4797788/colton-haab-says-cnn-gave-scripted-question-but-cnn-says-coltons-father-withdrew-him-from-town-hall-video/

[3] https://history.yale.edu/people/joanne-freeman

[4] https://www.youtube.com/watch?v=8_ltTMQ6Gsg&list=PLDA2BC5E785D495AB&index=2

[5] https://fivethirtyeight.com/features/how-many-americans-have-never-shot-a-gun/

[6] https://www.quora.com/How-many-Americans-attend-gun-ranges-each-year

[7] http://www.greatfallstribune.com/story/opinion/guest-opinions/2015/05/16/disarming-regular-people-can-lead-genocide/27250187/