En un artículo anterior revisamos la modernización del ejército Ruso, la cual sigue en marcha. Hoy veremos cómo tal ejército ganó una experiencia invaluable en combate y ha sido una pieza fundamental en la política exterior de ex nación soviética.

Como base para este artículo me voy a basar principalmente en el paper “Cyborgs at little Stalingrad del Mayor Amos C. Fox del Ejército Americano. En su trabajo se describe en detalle el esfuerzo bélico ruso junto con el asedio y captura del aeropuerto internacional del aeropuerto de Donetsk.

Antecedentes del conflicto

El año 2014 Ucrania era un país en completa crisis política, el 22 de febrero el presidente Viktor Yanukovych abandonó la presidencia y se refugió en Rusia luego de la muerte de 130 personas entre manifestantes y policias en Kiev, Yanukovych pidió posteriormente ayuda a Putin. El nuevo gobierno provisorio firmó el Acuerdo de asociación con la Unión Europea, girando completamente la política exterior ucraniana. Pasó de ser una nación con lazos con la Federación Rusa a ser un país cercano a la UE. El año 2017 Ucrania y Rusia debían negociar de nuevo la concesión del puerto de Sebastopol, Moscú considero que el cambio de alianzas y el riesgo de perder Sebastopol, su principal salida al mar negro, era inaceptable.

UkraineNativeLanguagesCensus2001detailed-en.pngRegiones ucranianas con mayorias ruso parlantes, fuente wikipedia

Rusia realizó dos maniobras militares para proteger lo que consideraba sus intereses estratégicos: anexó Crimea en febrero del 2014 y atizó movimientos pro rusos en la región del Donbass, particularmente los distritos de Donetsk y Luhansk, donde grupos políticos se “auto declararon” independientes de Ucrania. Tales pequeños distritos sumaban un poco más de 3 millones de habitantes, pero tenían respectivamente un 56.9% y 58% de población ruso parlante [1]. Varias milicias independentistas aparecieron en ambos distritos en abril y mayo del mismo año, siendo las más relevantes la Milicia Popular de Donestk (DPM) y la Milicia Popular de Luhansk (LPM), ambas tomaron por sorpresa a las fuerzas ucranianas y controlaron rápidamente buena parte de la región del Donbass. Rusia los apoyó encubiertamente con armamento y algunos batallones de soporte.

DPR_LPR_enRegiones independentistas de Donetsk y Luhansk, fuente Wikipedia

 

El ejército Ucraniano y su ofensiva de verano

Las FFAA Ucranianas eran una fuerza armada convencional, aunque pequeña, con 180 mil hombres en todas las ramas, 700 tanques y 170 aviones de combate, sólo el 0,8% del PGB estaba destinado a defensa.  Desde el 2014 ha estado en constante modernización, aumentando su prepuesto del 2013 de 1,9 billones USD hasta los 3,1 billones el 2015. Hoy cuentan con casi 250 mil hombres. [2]

Después de las pérdidas territoriales sufridas en manos de las milicias pro rusas, las fuerzas ucranianas pasaron a la ofensiva en mayo del 2014. Recapturaron el aeropuerto internacional de Donetsk y una serie de ciudades. Ucrania gozó de una seguidilla de victorias en julio principalmente en manos de una unidad de elite: la Brigada 95 de Asalto Aerotransportado del Coronel y hoy Teniente General Mykhailo Zabrodski [3] (Se pronuncia Mijailo), quien realizó una incursión de 470 kilómetros en territorio enemigo para destruir puntos militares estratégicos rebeldes y rescatar tropas ucranianas que estaban atrapadas en Donbass. Adicionalmente destruyeron varios batallones de artillería rusos que estaban en el lado ucraniano. Esta operación se considera como la incursión más extensa de la historia militar moderna [4].

Zabrodskys RaidPrincipales batallas en la guerra ruso-ucraniana. Fuente Weaponsandwarfare

Contra ofensiva rusa y aparición de las BTG

Frente al desastre y riesgo de aniquilación de las milicias pro rusas, en julio del 2014 Moscú empezó a enviar más armamento y tropas propias para combatir al ejército ucraniano. Incluso realizó ataques de artillería y cohetes desde el lado ruso para destruir fuerzas enemigas cerca de la frontera. Un ejemplo de esto último fue el ataque en Zelenopillya, donde una unidad de combate ucraniana fue completamente sacada de combate, con 30 muertos, cientos de heridos y casi todo sus vehículos inutilizados.

Al mismo tiempo Rusia empezó a introducir tropas a un ritmo alarmante, estimándose al menos 10.000 tropas infiltradas en su punto más álgido. Rusia organizó sus tropas y las pro-rusas en Batallones de Grupos Tácticos, o BTG. Cada BTG tenía una fuerza entre 600 a 800 hombres y contaban con su propio armamento anti-aéreo y sistema de cohetería (MLRS)

La entrada de material ruso fue más que evidente: la repentina aparición de “fuerzas rebeldes” armadas con tanques T-90, artillería autopropulsada y misiles antiaéreos volvían ridículas las negaciones del gobierno ruso.  La superioridad numérica y material rusa comenzó a mellar las fuerzas ucranianas. La capacidad anti-aérea de las BTG causó enormes pérdidas en la fuerza área ucraniana: En mayo 3 helicópteros de ataque Mi-24 fueron derribados, en junio un avión de reconocimiento An-30, un transporte de tropas IL-76 y un helicóptero de transporte Mi-8, en ambos murieron en total 63 soldados ucranianos. En julio lograron derribar un avión de transporte An-26 y tres bombarderos Su-25. Las pérdidas fueron tales que Ucrania dejó de enviar su Fuerza Aérea a la zona de conflicto a partir de agosto.

La estrategia de combate rusa era sencilla: rodear y aislar las fuerzas ucranianas en un sector en particular y destruirlas, esto con el apoyo de un nutrido fuego de artillería y material acorazado.

Todas las BTG, tanto las formadas por rusos como por independentistas contaban con excelente coordinación con las fuerzas rusas y sus unidades de artillería al otro lado de la frontera.

Guerra de posición y asedio: El aeropuerto de Donetsk

AeropuertoTerminal nuevo del aeropuerto de Donetsk después de ser capturado por fuezas rusas, las tropas ucranianas retuvieron este edificio durante meses en combate. Fuente Amos Fox.

Uno de las batallas más destacadas de esta guerra fue en el Aeropuerto de Donetsk entre septiembre del 2014 y enero del 2015. Tropas ucranianas habían retomado el aeropuerto de manos rebeldes el 27 de mayo, pero en septiembre fuerzas rusas comenzaron una ofensiva para recapturarla. La batalla terminó convirtiéndose en una batalla edificio por edificio y piso por piso en todas las instalaciones del aeropuerto que duró cuatro meses.  Ambos bandos enviando constantemente refuerzos y retirando heridos en una infraestructura derruida sin electricidad o agua. Los combates dejaron el aeropuerto convertido en una ruina, que terminó siendo apodado el “Pequeño Stalingrado” por la ferocidad de la batalla. Finalmente la superioridad de la artillería rusa les permitió destruir los puntos de suministro ucraniano, los pueblos de Pisky y Spartak, aislando a las fuerzas ucranianas, quienes negaron rendirse y lucharon hasta el colapso final del último edificio que controlaban.

Para enero del 2015 el ejército ucraniano había sufrido pérdidas inaceptables en toda la región del Donbass. Tal desastre sufrido en manos de las BTG obligó a Ucrania a firmar los acuerdos de Minsk II, aceptando de facto la pérdida del 9% de su territorio.

 

Rotación de tropas rusas en Donbass

Rusia logró enviar con un escaso tiempo de reacción tropas a territorio ucraniano, en su paper “Cyborgs at Little Stalingrad” Amos Fox sostiene que tales tropas provinieron de brigadas de toda Rusia y las hacían rotar en ciclos de 4-6 meses. Las tropas llegaban a campos militares cerca de la frontera (ver imagen) donde pasaban 3 a 4 semanas en fase de entrenamiento, luego entraban en combate en forma de un BTG disfrazados de rebeldes por 4 a 8 semanas, finalmente eran reemplazadas por otra unidad.  Al final del ciclo pasaban un periodo de otras 4 semanas en los campos militares anteriores donde se re avituallaban, algunas unidades hacían labores de entrenamiento para las brigadas recién llegadas.

BrigadasModelo de rotación de brigadas rusas en Ucrania. Fuente Amos Fox

Se estima que Rusia rotó soldados de al menos 27 Brigadas en Ucrania (Para mayor detalle de las brigadas ver el artículo anterior aquí), las que ganaron una experiencia invaluable en combate, muy difícil de replicar en entrenamientos o maniobras.  Amos Fox sostiene que la mitad de las tropas del ejército ruso hizo al menos un tour de combate en Ucrania, si incluso la mitad de ese valor es cierto implica que Rusia tiene hoy el ejército con más experiencia en combate en el mundo. Una cosa es corretear fuerzas irregulares y esquivar explosivos en Medio Oriente, como hicieron los americanos desde el 2001 hasta hoy en Afganistán. Otra muy distinta es enfrentarse a otro ejército convencional con similar doctrina de combate y rotar tus unidades para foguearlas y probar las tácticas diseñadas durante la modernización de las FFAA.

Lecciones aprendidas

Varias lecciones se pueden sacar de la guerra en Ucrania entre el 2014 y 2015

En primer lugar se logra desmitificar que la guerra moderna será predominantemente un combate altamente tecnológico con maniobras de envoltura y guerra cibernética. La guerra en el Donbass nos volvió a enseñar que el combate entre dos fuerzas regulares sigue siendo una guerra de asedio y posiciones, donde una fuerza enemiga atrae a la contraria a una posición fija, destruyéndola mediante fuego combinado de infantería mecanizada, tanques y artillería. Cualquier tipo de guerra cibernética es solo un  aporte a las fuerzas tradicionales.

En segundo lugar Rusia hoy tiene un ejército con gran experiencia en combate contra fuerzas regulares, armamento propio de buen nivel, un gran sistema de apoyo logístico y la capacidad de desplegar sus fuerzas con gran rapidez. Su Ejército es un instrumento central para uno de los pilares de la política exterior rusa: el control de todas las regiones fronterizas y el sometimiento de sus vecinos a sus designios. Hasta el momento Putin ha logrado todos sus objetivos.

Finalmente, la mayor lección es la preocupante inacción de la clase política en occidente frente al rearme ruso. Rusia no perdió su tiempo entre el 2008 y el 2016, muy al contrario. Mientras que la administración de Obama en tales años se enfocaba en poner mujeres en combate y tener transexuales en las FFAA, Putin se dedicó a modernizar su ejército, que este se entrenara luchando contra otra fuerza moderna y a la vez probando su nueva doctrina de combate.

Rusia, pese a todas las debilidades económicas y geográficas, ha renovado su ejército, lo tiene entrenado en combate real y es una herramienta clave de su política exterior.

Sigue mi blog en:

https://www.facebook.com/plumahoplita/

Fuente foto portada: https://www.express.co.uk