Durante décadas hemos escuchado que el ejército chileno es una copia fiel del modelo prusiano. Pero un estudio más detallado de las reformas realizadas por Emil Körner hecho por los autores W. Sater y H. Herwig en su libro The Grand Illusion detallan como tales reformas fueron condenadas al fracaso. Los cambios hechos fueron sólo cosméticos.

 

¿Cuál es la doctrina prusiana?

¿De qué se trata tal doctrina?, ¿Qué tan efectiva es realmente?, Muchos piensan que se trata de una cultura de obedecer órdenes ciegamente y el paso de la oca, quienes piensan eso no pueden estar más equivocados. Esta doctrina militar tiene un fuerte énfasis en la iniciativa personal de los oficiales, los cuales deben estar en condiciones de tomar el mando de al menos tres puestos por encima de su grado actual, tal como escribe Georg Grossjohann, es su libro “5 Años, 4 Frentes”.

Bajo esta filosofía los comandantes de unidades deben incluso desobedecer o modificar las órdenes de sus superiores si consideran que estas ponen en riesgo el éxito de la misión. Uno de los mejores ejemplos de tal cultura fue el mismo Erwin Rommel, quien fue trasladado a África para apoyar la defensa de las fuerzas italianas y decidió hacer por cuenta propia una “misión de reconocimiento” contra las unidades inglesas. La inteligencia británica de mostró completamente inefectiva contra él, pese a que tenían descifradas las instrucciones del alto mando del ejercito (OKH) entregadas a Rommel, este simplemente las ignoraba y atacaba donde a él le parecía conveniente, dejando desconcertados tanto a sus enemigos como a sus superiores.

Esta doctrina tiene un fuerte énfasis en análisis post mortem de un conflicto y lecciones aprendidas. En 1939, después de la victoria contra Polonia, la Wehrmacht hizo un estudio detallado del conflicto que arrojó diversas falencias en logística, además de tácticas y operaciones de combate, lo que impulsó un completo reentrenamiento, modificación de tácticas de combate y mejoras de armamento. Ocho meses después el Ejército alemán que atacó las fuerzas aliadas en el oeste era completamente distinto al que comenzó la guerra.

En la primera guerra mundial las transformaciones del ejército prusiano tampoco fueron menores, desarrollaron armas como: granadas de largo alcance y el lanzallamas, el caso de acero fue introducido por primera vez para la batalla de Verdún. Desarrollaron tácticas y unidades especiales de combate: los Stosstruppen

Lo mencionado arriba es el corazón de la doctrina prusiana: tomar la iniciativa, pensar por sí mismo, desobedecer las órdenes si es necesario, estar en constante proceso de aprendizaje. Las marchas, las puntas de Pikelhaube y pasos de la oca son meramente superficiales. Ahora, volvamos a Chile

 

Breve historia de Emil Körner y la guerra civil de 1891

 

emil_körner_Google_Search_Opera.png

Körner llegó originalmente a Chile como instructor de educación y subdirector de la Escuela Militar con el grado de capitán. Allí enfrentó muchas limitaciones al principio para hacer cambios. En tal época la escuela militar daba estudios similares al colegio “Instituto Nacional” y los conocimientos militares se veían al final de la carrera.

Cuándo estalla la guerra civil decide unirse al bando congresista, para horror del embajador alemán y desobedeciendo las órdenes de su gobierno. Lo impulzaron en parte razones personales, estaba ya casado con una alemana chilenizada que tenía familiares y amigos en el bando rebelde. Por otro lado razones políticas, consideraba que Balmaceda se había vuelto un dictador. El presidente,  al no poder enlistar soldados, empezó a reclutar por la fuerza. Tales soldados eran un desastre que se dedicaban al pillaje y eran inefectivos en combate. Por el otro lado, una vez tomado el norte por los rebeldes, muchos trabajadores de las pampas de nitrato se unieron a la rebelión, le tenían especial saña a Balmaceda por la brutal represión de la huelga de 1890. En tal región, salvo las unidades comandadas por Col. Eulogio Robles, las tropas leales dieron poca pelea o se unieron a los rebeldes.

En el norte Körner se dedica apoyar vigorosamente al ejército rebelde y finalmente participa en la batalla de Placilla.

Una vez terminado el conflicto queda a cargo del ejército chileno y puede realizar sus deseadas reformas, estás incluyen la re-estructuración de las unidades del Ejército, su doctrina, armamento e instauro un sistema de conscripción, el hoy conocido servicio militar obligatorio. Dado que, el ahora general tuvo un fuerte énfasis en comprar material exclusiva mente de Alemania, el Kaiser le “perdonó” su acto de rebeldía otorgándole la Orden de la Corona (Kronenorden).

 

¿Por qué fracasaron los cambios en Chile?

Pese a que el ahora general trajo 30 instructores alemanes, sus reformas no fueron de largo aliento. Por presiones políticas, como las del general Estanislao del Canto, se modificaban sus cambios.  Restricciones presupuestarias limitaban los cambios, como la que redujo el ejército un 20% después de pasada la crisis con Argentina 1895. También la inflación endémica y corrupción generalizada limitaron las reformas buscadas.

Una de sus reformas más emblemáticas fue la introducción del sistema militar obligatorio. Este fue creado con la idea que todas las capas sociales de la sociedad chilena debían participar en él. Finalmente, por presiones políticas y corrupción, las juventudes de las clases más acomodadas podían esquivarlo, siendo únicamente las clases más pobres las forzadas a hacerlo. Adicionalmente la falta de recursos impedía equipar y entrenar de buena manera a los conscriptos. Menos aún había los recursos para asegurar el reentrenamiento planificado para los años posteriores.  El sistema siguió siendo malo e impopular hasta llegado el S.XXI, cuando se cambió finalmente por un sistema voluntario.

Otra de sus reformas que fracasó fue la Academia de Artillería, que tardó 5 años en materializarse por falta de recursos, y cuando finalmente fue creada no tenían lugar de entrenamiento, ni cañones.

Una buena muestra de la corrupción social y discriminación de la época, fue el cierre de la Escuela de Clases (Suboficiales) modificada por Körner. Dada la calidad de lo enseñado era tan cercana al nivel de la Escuela Militar, esta fue cerrada por presiones de los oficiales. Fue sólo reabierta en 1903 [1]

Las relaciones del General Körner y la clase política chilena también fueron empeorando con el tiempo. El primero se quejaba amargamente que sistemáticamente se le negaban los recursos para hacer las reformas necesarias y que estas quedaban sólo en el papel. Los segundos miraban con desconfianza a Körner e insinuaban que estaba volviendo a Chile un país satélite de Alemania y que se enriquecía personalmente por la compra de armamento alemán. Finalmente deja su puesto y vuelve a Alemania en 1910.  Muriendo en Berlín en 1920.

 

Un ejército de piernas cortas

Si bien después del retiro de Körner siguieron llegando más instructores alemanes, las limitaciones económicas y corrupción siguieron haciendo mella en las capacidades del ejército chileno.  Los enormes problemas logísticos vistos en la movilización de 1898 mostraron las limitaciones a su capacidad de combate. Otro ejemplo fue la movilización de Julio de 1920 contra Perú, conocida como la “Guerra de don Ladislao”, donde se vieron los mismos problemas. El culmine de la debilidad chilena llega con la crisis de la Laguna del Desierto en 1965, donde una fuerzas de gendarmería argentina atacan una patrulla de cuatro carabineros, quedando claro que las fuerzas armadas chilenas no estaban en condiciones de reaccionar contra el país vecino en caso de crisis.

 

¿Cuándo fue modernizado el ejército chileno?

Revisando la literatura actual y navegando en Internet se sigue hablando la prusianización del ejército de Chile, también del apoyo americano post segunda guerra mundial, luego se habla mucho de las modernizaciones realizadas en el siglo XXI, pero la literatura sobre modernización del ejército y las otras fuerzas armadas parecen caer en un agujero negro entre los años 1973 y 1989. Es extraño, en tal periodo Chile enfrentó 2 crisis militares de gran relevancia: contra Perú en 1975 y contra Argentina en 1978. Adicionalmente, debido al embargo norteamericano, Chile debió generar capacidades propias para producción de armamento, pólvora y mantenimiento de la flota acorazada, fuerza aérea y marina.  De tales crisis Chile salió airoso gracias a sus propios medios. Daniel Prieto Vial, experto en defensa chileno, relata en dos sendas entrevistas sus experiencias en tales años y los esfuerzos que se hicieron para mejorar las capacidades de defensa chilenas.  Es cierto que en defensa la carrera tecnológica y mejora de la doctrina de guerra nunca se detiene, pero es hora que se estudie en detalle y sin prejuicios políticos los cambios realizados en tal periodo.

 

Conclusión 

Debido a las  limitaciones presupuestarias, corrupción y diferencias culturales entre Chile y Alemania las reformas de Körner nunca dieron los frutos esperados. El ejército chileno siguió siendo en muchos ámbitos retrasado en comparación con su contraparte alemana. Las marchas, ropa e insignias no son la base de la doctrina prusiana.

 

Sigue mi blog en:

facebook.com/plumahoplita.com 

 

Fuente Foto Portada: TVN

[1] En otra parte del libro indican que fue reabierta en 1908