Por Fernanda Meneses

Emilio Meneses, en su blog Pluma Hoplita, escribe una crítica a la Ley Indígena en Chile. Sin adentrarme en su crítica central a ella: que esta supuestamente condena a la población mapuche a la pobreza y violencia, quería escribir esta réplica enfocándome más bien en las nociones tremendamente desactualizadas sobre conocimiento indígena que muestra, principalmente por una educación desactualizada en el tema.

Esto se ve en su párrafo, que personalmente me desalineó los chakras:

Las poblaciones mapuche fueron originariamente sociedades semi-nomade a la llegada de los españoles, para tal población un terreno en particular no es importante

A continuación, criticaré extensamente esta idea desde mi vereda profesional, la arqueología.

 

¿Qué es ser arqueólogo?

Olviden esa visión romántica del arqueólogo en su carpa en el desierto escribiendo en sus enormes cuadernos y tratando de descifrar misterios. Nuestro trabajo es más cercano a medir obsesivamente cosas, sacar muestras para análisis químicos y desarrollar subespecializaciones que son el dolor de cabeza de toda abuela que trata de entender qué hace su nieta.

En mi caso particular: hice mi tesis analizando experimentalmente la conservación diferencial de células de tabaco en pipas cerámicas en contextos post-depositacionales…. Sí, eso existe, son palabras reales y no se lo deseo a nadie.

La arqueología reconstruye en la medida que descubre: nuevos análisis y nueva información pueda cambiar bastante el dibujo que tenemos de un grupo o población. Y en 50 años está de más decir que ha cambiado muchísimo. Que la arqueología empezara a mezclarse con disciplinas de las ciencias biológicas en los ’50 cambia todo [1].

Entonces convengamos que sobre todo estas últimas décadas han sido importantes para nosotros en las ciencias sociales. Hemos avanzado, peleado con clichés y sacado de la mesa teorías que incluso rayaban en lo racista. Aun cuando tales avances no han llegado al público.

Esto implica algo más: lo que se enseña en los colegios en Chile está, a veces, más de 50 años desactualizado respecto al avance en arqueología actual. Es cierto que de vez en cuando mencionan o incluyen cosas más famosas, pero la verdad la mayor parte del contenido está ya lejos de ser información fidedigna.

 

Aun fallamos en comprender el mundo mapuche

 

Volviendo a lo que nos convoca: El autor no maneja ciertos conceptos sobre cómo estos pueblos entienden su mundo, su cosmología o percepción de su entorno.

Volviendo a la frase inicial que pretendo destrozar: “Las poblaciones mapuche fueron originariamente sociedades semi-nomade a la llegada de los españoles, para tal población un terreno en particular no es importante

Esto es lamentablemente lo que aún se enseña en el colegio en Chile y está absolutamente desactualizado y equivocado. Para empezar el “cómo” los grupos “no occidentales” entienden el territorio es algo que en arqueología entendieron en los ’60 que lo estaban haciendo mal.

¿Que un terreno particular no importa? El autor debería al menos nombrar una sola tribu para la cual sus cementerios o lugares sagrados no sean importantes. Incluso pueblos nómades en Alaska como los Nunamiut, que se movían en trineo en enormes extensiones de paisaje, lo percibían como suyo. Entendían el entorno como cíclico respecto a su propio movimiento en él a lo largo de su vida [2].

Entonces, ¿cómo se popularizó establecer que “los pueblos originarios son todos nómades y por lo tanto la tierra no les importa”?  Esto tiene origen en las expropiaciones de tierra por parte del gobierno de Estados Unidos a sus indígenas en el siglo XIX y que ha sido permanente repetido [3] por todos los otros gobiernos para justificar la expropiación. Suena bastante increíble hoy. Pero simplemente se hizo así.

Que hoy en nuestra ley se establezca que para ellos es la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura, cómo crítica el autor, no es una exageración.

Lamentablemente no se nos enseñó eso en el colegio. No se nos enseñó de identidad y creemos que ser mapuche es sólo “ser hijo de Peñi”. La identidad como grupo/nación es tan complejo que este artículo no alcanza para explicarlo

La principal barrera en esto, creo, es entender que lo que acabo de escribir no tiene una agenda política. No me interesa exponer sentimentalismos tampoco. La arqueología tiene pruebas para decir las cosas que dice. Hacemos congresos (muy aburridos) donde discutimos sobre cada detalle de los pedacitos de cantaros de greda que encontramos (literal).

 

Debemos reaprender sobre el mundo de los pueblos originarios

También necesitamos darnos cuenta que somos en la arqueología un mundo aparte del publico general y, si sigue así, está destinado a ser desplazado en los medios por programas de alienígenas ancestrales. Debemos salir allá afuera y pelear por que esto se enseñe. Como en este caso: Las nociones sobre cultura indígena del autor, y quizás de las fuentes que usó, son espantosamente incorrectas.

La otra cara de la moneda es aceptar que a nivel estatal la agenda educacional está podada en todo lo referente a prehistoria e historia de Chile y sus pueblos originarios. Simplemente se habla muy poco y mal de ellos. Pero ya a estas alturas del partido, y viendo que claramente existe un conflicto que es la punta del iceberg, somos nosotros quienes no queremos darnos cuenta de ese gigante vacío en nuestro aprendizaje.

Lamentablemente no puedo recomendarles alguna lectura didáctica o entretenida para adultos en arqueología, porque parte del problema es que en Chile todavía no se desarrolla esa rama de difusión. Quizás una buena opción es salir un sabado o un domingo a pasear por alguno de los museos arqueológicos cercanos. ¿Cuándo fue la última vez que entraron al Museo de Arte Precolombino de Santiago? ¡Pues ahora tienen un buen motivo para ir! Lo más probable es que se sorprendan.

Al resto de ustedes lectores, que no conozco, les deseo un buen fin de semana y gracias por la paciencia. No olviden llamar a su arqueólogo más cercano en caso de emergencias.

 

 

Fernanda Meneses

Arqueóloga

Universidad SEK

 

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Fuente Foto Portada: Mapuches navegando, Museo Histórico Nacional

[1]Para quien le interese leer de arqueología, este libro de Mathew Johnson es una joya dentro de la literatura. Explicaciones sencillas de un pedagogo que tenía que permanente explicar a alumnos tercos porqué la arqueología es como es.  http://www.academia.edu/9415384/Teoria_Arqueologica_Una_Introduccion_Matthew_Johnson

[2] Para aquellos que les interese el tema: el arqueólogo Lewis Binford dedico parte de su vida a vivir con estos grupos a fin entender cómo se desplazaban, cazaban y los restos que al dejar en el terreno, los arqueólogos podrían esperar ver en un sitio de cazadores nómades. Esto es el inicio de la “etnoarqueología”, el estudiar grupos indígenas vivos para entender algun problema dentro de la arqueología. Lamentablemente, no hay una cita “didactica” o sencilla de leer, pero recomiendo mucho su libro: “En busca del Pasado” un hito dentro del desarrollo de la llamada “nueva” arqueología en siglo pasado http://www.academia.edu/26726384/Binford-En-Busca-Del-Pasado.pdf_DESPUES_

[3] Es de hecho importante el caso de “Cahokia” en Mississippi, en donde el siglo XIX el estado destruyó una serie de sitios arqueológicos que eran templos  (así como los Moche), ya que negaba este argumento de que “todos habían sido y eran nómades” https://www.nationalgeographic.com/magazine/2011/01/americas-forgotten-city/