Una de las cosas que menos sorprenden de las burocracias modernas es querer implementar políticas públicas que ya han fracasado en otros lugares. Uno de estos casos es el reciente anuncio del gobierno de Chile de implementar un sistema de identificación de municiones para todas las armas que se vendan en el país.

Integrated Ballistic Identification System

El sistema llamado en inglés Integrated Ballistic Identification System o IBIS, parte de la base que toda arma deja una huella característica en los casquillos que expulsa después del disparo. Como indica el New York Times tal sistema ha permitido resolver decenas de crímenes en los EEUU, esto debido a que usualmente una misma arma suele participar en varios delitos. Cuando la policía encuentra casquillos en el lugar del crimen pueden compararlos con casquillos encontrados en otros lugares o hacer una prueba con el arma de algún sospechoso. En EEUU se usa base de datos a nivel federal llamada NIBIN, National Integrated Ballistic Information Network. Si bien no todos los estados la usan, ha mostrado buenos resultados en Denver, Chicago y Milwaukee según informa el centro de estudios Police Executive Research Forum en un informe. Esta base de datos se usa exclusivamente para revisar casquillos de bala encontrados en un crimen y ha ayudado a aclarar diversos delitos y también a exculpar a gente condenada erróneamente.

El sistema no es efectivo si el arma usada es un revolver o una escopeta sencilla, que no dejan vainilla en la escena del crimen. La tecnología también tiene sus límites.

Usando del IBIS de mala manera

Un ejemplo de mal uso y de fracaso de este sistema fue el estado de Maryland, como informa el diario The Baltimore Sun. El cual decidió el año 2000 implementar un registro obligatorio para todas las armas nuevas bajo su jurisdicción, guardando fotos y muestras de más de 300 mil casquillos.  Después de 15 años decidieron eliminar su base de datos, no sin antes gastar 5 millones de dólares y sin resolver crimen alguno. El año 2012 el estado de Nueva York eliminó también el mismo sistema.

¿Por qué fracaso tal política? Sencillo: los criminales no usan armas obtenidas de manera legal o compradas recientemente. Lo sorprendente fue que la opinión de diversos expertos y ONGs advirtieron de antemano de tal mala idea, pero fueron simplemente ignorados.

No aprendiendo del fracaso ajeno

Solo hay una conclusión posible si es cierta la noticia que el gobierno de Sebastián Piñera desea aplicar una base de datos a todas las armas: está muy mal asesorado. No solo van a desperdiciar el dinero de los contribuyentes, sino además impondrán más costos y trabas a todos los ciudadanos honestos que deseen proteger a su familia con un arma.

Un sistema IBIS es sólo efectivo para verificar si ciertas armas, no todas, participaron en más de un crimen o poder vincular un casquillo encontrado con el arma de un sospechoso. Hacer un registro de todas las armas es solo desperdiciar el dinero de todos los chilenos.

 

Fuente foto portada: Police Executive Research Forum