Una idea errónea que plaga la opinión pública es creer que la guerra moderna se trata de tirar misiles y disparar a distancia, sin nunca ver combate cuerpo a cuerpo. El año 2004 cien tropas de la milicia islámica de Moqtada al-Sadr en Iraq pensaban lo mismo cuando emboscaron a 40 soldados británicos. Pagaron con su vida tal desconocimiento.

La Batalla de Danny Boy

Sucedió el 14 de Mayo del 2004 cerca de un punto de control apodado “Danny Boy” en Al Amara, al sur de Iraq. Milicianos de Al-Sadr emboscaron dos Land Rover con 9 soldados del regimiento Highlander Argyll and Sutherland, después de escapar una lluvia de tiros y RPG, los soldados se encontraron luchando contra una fuerza de al menos 100 milicianos islámicos. Pidieron refuerzos al Regimiento Real Príncipe de Gales. Cuarenta soldados que llegaron como refuerzo se encontraron con los insurgentes atrincherados en zanjas a lo largo del camino. Estos bloquearon su paso, manteniéndolos a raya gracias a su superioridad numérica. Cuando la munición empezó a escasear las tropas del Príncipe de Gales decidieron ir cuerpo a cuerpo.

A bayoneta calada

El regimiento hizo una maniobra de flanqueo, cargando doscientos metros hasta la posición enemiga con bayoneta calada, tomando tres trincheras seguidas del enemigo en un combate que duró cuatro horas.

En palabras de uno de los soldados británicos:

La expresión en sus caras era shock total. Tenían la impresión de que íbamos a tumbarnos en nuestra zanja y disparar desde la distancia, mientras que ellos podrían huir. Corté a muchos con la bayoneta, a otros les di con la culata. Estaba golpeando y pateando, eran ellos o yo. No parecía real. Cualquiera puede disparar desde la distancia, pero nosotros nos abalanzamos encima.

Al final de la batalla yacían muertos 28 islamistas, 20 de ellos por bayoneta y otros 9 capturados. Los británicos por su parte solo tuvieron 2 heridos leves. La brutalidad de las heridas en los muertos fue tal que los islamistas acusaron a las tropas británicas de “mutilar” los muertos, luego cambiaron su versión a que fueron asesinados después de haberse rendido. Posteriormente se inició una investigación y posterior juicio que finalmente exoneró de toda responsabilidad a las tropas inglesas [1].

Conclusión

La batalla de Danny Boy nos demuestra que la lucha cuerpo a cuerpo sigue siendo parte esencial del combate moderno. Tropas aliadas, en inferioridad numérica de 40 contra 100, tomaron a punta de bayoneta una posición enemiga fortificada. El prejuicio y el mal entrenamiento de las tropas islamistas les costó la vida y la batalla.

Incluso en un mundo de misiles teledirigidos y ametralladoras, hay ocasiones cuando no queda otra opción de acercarse al enemigo, tan cerca que sólo el más fuerte y hábil con el cuchillo sobrevive.

Varios analistas militares habían estudiado la posibilidad de remover la bayoneta del arsenal del soldado moderno, como pretenden algunas unidades militares americanas [2]. Pero el año 2004 demostró que tal arma debe seguir en uso.

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Relato extraído de:

1. Co-ed Combat, de Kingsley Browne;

2. www.wearethemighty.com

Fuente foto portada: MoD, Inglaterra