De una manera sorpresiva la cumbre APEC, (Asociación de economías de Asia-Pacífico) no pudo entregar una declaración final, organizado en Papua Nueva Guinea.

La razón de fondo fue la negativa de la delegación China a agregar en la resolución la frase: “acordamos combatir el proteccionismo y cualquier práctica de comercio desleal”.

Según indica el Wall Street Jornal. La delegación china en la APEC rompió todo decoro, forzando su entrada a la oficina del ministro de relaciones exteriores del país anfitrión, Papua Nueva Guinea, y fueron luego expulsados y escoltados por la policía de las dependencias.

Según informa el Wall Street Journal, la actitud de los diplomáticos chinos se pudo deber a la presión del Primer Secretario Xi de obtener resultados favorables en la cumbre. Los fracasos parecen ser castigados en el gobierno Chino.

Tal comportamiento de la diplomacia china da luces de su manera de actuar cuando las cosas no salen según su gusto. China, pese a ser una gran potencia, aún no parecen tener gran experiencia en temas diplomáticos.

En la historia reciente hay otro ejemplo de una nación que aspiraba a ser líder regional y que poseía completa ineptitud diplomática.

A principios del Siglo XX, la Alemania Guillermina demostró las mismas carencias. Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial en 1914 ejecutó en Bélgica cientos de civiles, incluyendo mujeres y niños, en castigo por la resistencia militar belga, causando reproche internacional.  Alemania no se disculpó de tal acto y lo justificó plenamente. Luego en 1917 la inteligencia británica reveló que Alemania estaba negociando con México para que declarase la guerra a Estados Unidos. El embajador alemán en EEUU torpemente admitió que era cierto y lo justificó por las “necesidades de la guerra”.  Fue tal caso la gota que rebalsó el vaso e hizo de Wilson declarara la guerra a Alemania.

China es una nación relativamente nueva en el sistema internacional y con aún poca experiencia diplomática para enfrentar reveses. Un sistema de gobierno totalitario usualmente impulsa a sus subalternos a actuar de manera agresiva para congraciarse con el alto mando. El mayor enemigo de China parece ser ella misma. Lo único que necesita hacer para dominar la región es seguir creciendo económicamente y estarse tranquila. Pero con su actitud diplomática ha logrado generar una fuerte animadversión en sus vecinos.

 

Fuente foto: Reuters