Hay gente con la que me agota conversar, los veganos por ejemplo. Transmiten todo el día de su postura de vida, como si me interesara en algo. Lo peor es sentarse a almorzar con ellos, cuando empiezas a masticar tu bistec, recibes inmediatamente la mirada de “eres un genocida”.  Son más hostigosos que los testigos de Jehovah un sábado por la mañana.

Sin embargo, hay un tipo de loco con quien adoro conversar: los terraplanistas. Es fantástico escuchar sus alocadas teorías de cómo estamos siendo engañados, su nivel de credulidad y fantasía es enternecedor, es cómo ver a un niño de 5 años hablando de Papa Noel. Ahora bien, no se engañen, a muchos personas que se burlan de los terraplanistas los tengo clasificados en la misma categoría.

 

Los conspiranoicos

Hay un punto sumamente importante a comprender sobre el movimiento terraplanista: no es un movimiento anti-ciencia per se, sino un movimiento conspirativo. Según ellos, existe un reducido grupo de hábiles y escurridizos personajes que mediante todo tipo de maniobras nos ocultan la verdad para poder dominarnos.

Este tipo de estructura mental es más común de lo que ustedes creen. Bajo esa misma premisa se mueven quienes defienden que en el “Area 51” habían alienígenas,  la misma lógica cae a quienes piensan que el aterrizaje a la luna nunca sucedió o que el ataque de las Torres Gemelas fue un auto atentado o que el socialismo fracasa debido a la CIA. ¡Conozco ingenieros e incluso un diputado de la república de Chile que estaban convencidos de tales locuras!.

Teorías conspirativas sobran, incluso cuando escribo de política internacional aparecen energúmenos que indican que ISIS fue una creación de la CIA y/o del Mossad, otros señalan que la primavera árabe fue orquestada por “grupos reducidos, financiados por intereses occidentales”.

 

ISIS, sionismo

Persona escribiendo en el muro de Pluma Hoplita

¿Por qué aparecen constantemente tales teorías y por qué tanta gente está dispuesta a creerlas? Hay al menos 3 orígenes.

 

Tipo conspirativo n°1: Los perdedores políticos

Joseph Uscinski, profesor de la Universidad de Miami y co-autor del libro “American Conspiracy Theories” indica que quienes inventas tales conspiraciones son grupos que sufren derrotas políticas, perdido dinero o influencia y buscan dar explicaciones a lo sucedido. Esto es, claro, para impedir la necesaria auto critica, prefieren buscar un factor externo imaginario. En EEUU, los críticos a George W. Bush insistían que el atentado del 2001 fue un trabajo interno. Después de la victoria de Obama el 2008 muchos republicanos insistían que su presidente no había nacido en EEUU. Cuando Trump ganó el 2016 muchos de sus detractores se volcaron a la idea que Trump se coludió con Putin para arreglar en resultado de la elección. Después del golpe militar en Chile en 1973, muchos en la izquierda chilena aun abrazan la idea que el golpe fue planificado por la CIA. En la Alemania de post Primera Guerra Mundial, se empezó a circular el rumor que los Judíos habían “acuchillado por la espalda” a la nación.

Cualquier excusa es aceptable antes que admitir la propia responsabilidad en el resultado adverso y no esperado.

 

Tipo conspirativo n° 2: los creyentes en illuminatis

Durante milenios el ser humano debía explicar decenas de fenómenos fuera de su comprensión, y tales explicaciones usualmente implicaban un ser divino quien premeditadamente quería causar sufrimiento a los simples mortales. La estructura lógica es simple: un ser consciente que no podemos ver mueve los hilos para llevarnos en la dirección deseada. Las conspiraciones modernas son simplemente una versión secularizada, un grupo de “hábiles y siniestros personajes” reemplazan a los crueles dioses del pasado.

2018_11_01_14_05_02_Click_on_image_to_zoom_Opera.pngFactores para creer en conspiraciones. Fuente: “Freeman & Bentall”, 2017

Daniel Freeman y Richard T. Bentall en su paper “The concomitants of conspiracy concerns” indican que quienes suelen creer en teorías conspirativas de este tipo en EEUU son usualmente: solteros, bajo nivel educacional, bajo sueldo o desempleados, de una minoría étnica, y con problemas físicos o mentales. En resumen personas que son y se perciben a sí mismas de un muy bajo estatus social. La prevalencia de tales ideas en este grupo parece ser un método para explicar en parte su propia condición: una minoría oculta los mantiene abajo.

Algunos tratan de meter en el saco conspirativo a quienes dudan del Calentamiento Global Antropogénico. Pero cuando les señalas que varios detractores a tal teoría tienen un doctorado en ciencias climáticas como Richard Lindzen  o Judith Curry,  varios irónicamente responden: “deben estar financiados por las petroleras”. Y aquí es donde entramos al tercer grupo de conspirativos.

 

Tipo conspirativo n°3: la explicación ad-hoc frente a evidencia negativa

Esto grupo de personas es todavía más grande, y de hecho todos podemos caer aquí por algún tiempo. El ser humano es un animal que se involucra emocionalmente con su visión e interpretación del mundo, y cuando se enfrenta con información y hechos que ponen en duda sus creencias, en vez de ajustarlas prefieren desestimar la evidencia con las más locas explicaciones.

Uno de los grupos más grandes que conozco: socialistas explicando el fracaso de sus gobiernos con comentarios del tipo “estábamos bajo sabotaje económico del imperio gringo”.

Otro grupo con que me he topado en internet son gente pro armas que sospechan o sostienen que los atentados en colegios en EEUU son montajes para destruir la segunda enmienda y quitarles las armas a los ciudadanos. Para alguien pro armas como yo, escuchar tales comentarios es especialmente vergonzoso.

conspirativo armasPersona respondiendo a artículo de Pluma Hoplita

Tales explicaciones conspirativas nos permiten desechar la evidencia presentada y mantenernos en nuestra zona de confort. Es más fácil culpar al mundo o al illuminati de turno que cambiar nuestro comportamiento y ajustar nuestros valores o creencias. Todos, incluso las personas más racionales, podemos caer en este grupo de vez en cuando.

 

Cómo detectar una teoría conspirativa y sus proponentes

Frente a la cada vez mayor cantidad de teorías circulando, incluso a veces en medios de prensa, hay varios tips que nos pueden ayudar a detectarlos:

  1. Los agentes que deberían llevar a cabo tal conspiración deben tener capacidades sobre humanas: ocultar la tierra plana, hombres lagarto-illuminati. Si bien hay gente inteligente como Elon Musk, la gente no tiene tanto poder como solemos creer.
  2. La conspiración es sumamente compleja y requiere que una cantidad monumental de gente se mantenga callada: La NASA y el aterrizaje lunar, el atentado de las Torres Gemelas. Cómo contra ejemplo: Si ningún estado ha logrado nunca ocultar un genocidio o masacre de una población porque los mismos perpetradores confiesan o hay testigos, ¿cómo podemos creer que miles de personas en la NASA se mantuvieron en silencio durante décadas?
  3. Los proponentes de una conspiración usualmente apuestan a la ignorancia de las personas sobre temas históricos o que requieren gran conocimiento técnico. Por ejemplo para indicar que la llegada a la Luna fue un montaje, apuestan a que la gente ignora que hubo diez proyectos Apollo antes que el Apollo 11, y que los Apollo 8, 9 y 10 dieron antes la vuelta a la Luna, junto con los enormes riesgos que corrieron. Sobre el atentado a las Torres Gemelas apuestan correctamente que el grueso de la población ignora sobre mecánica estructural y explosivos. Para mí, quien al menos pasé por cursos de mecánica y trabajé en empresas de explosivos, sé perfectamente que TODAS las personas que habrían estado en las inmediaciones de las Torres Gemelas habrían quedado con daño auditivo de por vida o completamente sordas en caso de explosiones controladas.
  4. Los proponentes de una conspiración en la academia  usualmente no tienen expertise real del tema que presentan, son a su vez parias sociales dentro de su ramo y normalmente promueven más de una conspiración. Adicionalmente la evidencia que presentan es usualmente material trucado y producido por ellos mismos. Ejemplos de esto es el profesor Anthony J. Hall, qué insiste en la conspiración de las Torres Gemelas y fue expulsado de la universidad de Lethbridge.
  5. Los proponentes de una conspiración asumen un objetivo profundamente siniestro de los conspiradores. Esto es importante y va en relación con el punto 1. Asumir que un número no menor de personas con capacidades sobrehumanas mantienen en ignorancia a la humanidad sobre un tema fundamental es parte de la lógica de dioses que causan sufrimiento los simples mortales por el placer de hacerlo.

20060619Chiste burlandose de los conspiradores 9/11, Sin Fuente

 

Déjales creer tales estupideces

Hay un punto adicional en defensa de mis amigos terraplanistas y otros conspiranoicos, sus creencias no afectan un ápice nuestro modo de vida ni la de ellos. ¿ganarán más sueldo si dejan de creer que la tierra es plana?, ¿se logrará la paz mundial si abandonan la idea que la NASA no llegó a la luna?, ¿se volverán más inteligentes si admiten que en la Unión Soviética se aplicó el verdadero comunismo? Más daño hacen ideas pseudo-científicas como la homeopatía, que el WiFi daña el cerebro o pensar que los productos genéticamente modificados son dañinos para la salud.

Ahora, hay una excepción a esta regla, una teoría conspirativa mezclada con peligrosa pseudo-ciencia: los anti-vacunas. Tal creencia efectivamente puede matar gente en masa, especialmente infantes. La solución frente a quienes creen en tal conspiración es sencilla, simplemente debemos regalarles un pasaje en avión a un país con malaria o fiebre amarilla. Selección natural mediante conspiración.

 

Almorzando con terraplanistas

Otro punto a considerar es que las conspiraciones no han ido en aumento, siempre han existido, simplemente hoy en día las redes sociales han permitido reunir de manera pública a sus creyentes. No son realmente un problema.

Bueno, ya lo saben queridos lectores, prefiero definitivamente almorzar con terraplanistas que con veganos, me entretienen sus locuras y no dejan de ser buenas personas por creer en estas. Y por sobre todo, más gente de la que se piensa vive su propia versión del terraplanismo, sea para justificar el mundo entero o parte de sus valores particulares cómo la tenencia irrestricta de armas, el fracaso socialismo, la maldad de Monsanto y los GMO o cualquier cosa.

 

¿En qué año llegamos a la luna?

 

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