Este es ya mi quincuagésimo artículo y llevo más de un año escribiendo este blog. Por tal sería bueno variar un poco el tema y explicar un poco porqué comencé a hacerlo. Hay varias buenas razones para escribir y publicar

La primera: simplemente tengo demasiadas cosas en mi cabeza, y ponerlas por escrito me ayuda a mí mismo a ordenarlas y darles sentido lógico. Me apasiona leer y aprender cosas nuevas de ciencias, historia, política y guerra. Pero uno realmente sólo domina el tema cuando es capaz de entregar la información de manera organizada a otra persona.

Segundo: escribir en un blog, en vez de un muro de Facebook o Twitter, me permite explayar de manera más extensa mis ideas en un formato donde la gente tenga intenciones de leer y no se estén insultando entre ellos constantemente. Además deja registro valioso del tiempo invertido en tal esfuerzo.

Tercero: al querer que todo el mundo lea mis argumentos, debo asegurar que todo lo que expongo tenga fundamentos en los que basarme. Esto me ha permitido corregir nociones falsas que tenía sobre ciertos eventos, información que consideraba verdadera pero eran sólo prejuicios de un tercero, conocimientos científicos que ya se demostraron erróneos pero siguen presentes en la opinión pública.

Esto último me ha ayudado tremendamente, una vez terminado un párrafo lo reviso detenidamente y me pregunto: ¿qué es erróneo en este argumento?, ¿cómo podría destrozarlo?

Escribir con calma, buscando fuentes y haciendo argumentos coherentes me permite también hacer una introspección a mis propios pensamientos, ver cómo han cambiado con el tiempo, o mejor aún: si algo que propongo ahora se contradice con argumentos anteriores. Cómo le pasó a estos pobres personajes en Twitter.

 

Doble estander Twitter 1

Doble estander Twitter 2

La publicación de Laci Green sigue siendo para el bronce

Otra razón para escribir es permitir llegar al público latinoamericano una enorme cantidad de material que está en otros idiomas, inglés y alemán principalmente, idiomas que una buena mayoría no conoce o domina del Río Grande para abajo. Pretendo ayudar a romper tal barrera.

Escribir es además un arte, donde debo encontrar un equilibrio entre profundidad de la información y que el texto sea sucinto. No puedo escribir una biblia, debe ser corto y condensado.

Suficientemente corto pero valioso para que mis queridos lectores lo quieran leer mientras estén en el bus, esperando en la estación, o incluso en el baño.

Escribir, buscar fuentes, corregir y rehacer argumentos también toma tiempo. Es tiempo libre que uno no está dedicando a la familia o amigos. Pero el mero hecho de ver cómo tu artículo es leído, comentado, criticado y compartido hace que el esfuerzo valga la pena.

Sé que con estos escritos no haré la revolución, ni ganaré dinero con ellos. Únicamente pretendo mostrar el mundo tal cual lo observo, ofreciendo una mirada libre de fantasías infantiles de paz mundial ni interpretado a través de ideologías patológicas