Cuando Perú atacó Punta Arenas

En Agosto de 1879, dos meses después del hundimiento del acorazado Independencia, la marina peruana realizó una de las misiones más atrevidas y riesgosas de la Guerra del Pacífico: intentar interceptar un cargamento de armas en la ciudad de Punta Arenas, frente a Tierra del Fuego. La corbeta Unión, al mando de Aurelio García y García, no sólo exigió tributo a la ciudad, sino además capturó dos cargamentos de carbón para ayudarle en su viaje de retorno, más llevarse como presa un barco chileno, el Luisita.

¿Cómo fue posible que un buque de guerra peruano pudiera viajar 4.290 kilómetros al extremo sur de Chile y volver intacto? Para eso debemos analizar brevemente la relación de fuerzas entre Chile y Perú, y explicar la incompetencia del alto mando naval chileno.

Un almirantazgo senil e inepto

El historiador William F. Sater en su libro ‘Andean Tragedy’ no se guarda críticas contra el almirante Juan Williams Rebolledo, jefe de las fuerzas navales chilenas durante el comienzo de la guerra, y su segundo al mando, capitán de navío Enrique Simpson. Citando la misma correspondencia de Anibal Pinto y sus ministros, Sater señala que Williams Rebolledo y Simpson eran unos incompetentes. El primero senil e hipocondriaco, que solo permanecía en el mando gracias a sus aliados en el congreso. El segundo era un alcohólico empedernido1.

Pese a poseer una evidente superioridad naval, la estrategia de Williams en abril de 1879 fue bloquear el puerto peruano de Iquique, impidiendo la carga de salitre, para así forzar a la flota peruana a salir de Callao y enfrentar a la chilena. Los peruanos, sabiendo de su inferioridad no mordieron el anzuelo, al contrario, tomaron la iniciativa ya que la flota enemiga estaba casi estática en Iquique. La marina peruana realizó durante los meses siguientes una serie de osadas y exitosas misiones bajo las narices de Williams Rebolledo como: ataques a Antofagasta y Caldera, la captura de transportes como el Rimac, y transportar el monitor costero Manco Capac a Arica, barco que sería vital para la defensa del puerto.

Williams estuvo bajo una fuerte presión política por su mala estrategia, por lo que decidió atacar en mayo de 1879 el puerto del Callao. Su plan de ataque no solo era excesivamente complejo, además se supo que Williams llegó a el Callao pese a saber que el Huáscar y la Independencia habían viajado con destino al sur. Tal información había sido entregada el 15 de mayo por un mercante inglés a subalternos directos de Williams Rebolledo2

Además de arruinar la moral de su propia flota, Williams se ganaba la enemistad de la población civil en Iquique. Bombardeaba a la ciudad como castigo por ataques que sufría su flota en la bahía, fueran estos ataques reales o si existían solamente en la cabeza senil de Williams3. El héroe de la guerra contra España en 1866 ya era en 1879 una sombra de lo que fue.

Williams siguió con su inacción incluso después la pérdida peruana de la Independencia en la batalla de Punta Gruesa. Pinto, el presidente chileno, no se atrevía a remover a Williams ya que este tenía muchos aliados en el congreso4. Sólo después de violentas protestas en Santiago tras la captura del Rimac tuvo Pinto el suficiente capital político para removerlo.

Una misión al fin del mundo

Aurelio_García_y_García_2

Aurelio García y García. Museo Naval del Perú, Dominio público,https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29103149

Pese a que el mejor buque de guerra peruano fue removido del tablero el 21 de mayo de 1879, la marina peruana en ningún momento perdió la iniciativa. Cuando Perú logra capturar el transporte Rimac encuentran documentos detallando la llegada del transporte británico Gleneg, que llevaba pertrechos militares con destino a Valparaíso y con escala en Punta Arenas. Este barco venía escoltado por el Loa, que no era un buque de guerra. El alto mando peruano no perdió el tiempo y el 31 de julio de 18795 zarpó la corbeta Unión desde Arica con destino a Punta Arenas y comandada por Aurelio García y García.

La corbeta Unión fue construida por el astillero francesa Denny inicialmente para las fuerzas Confederadas de los EE.UU. como un buque corsario, pero su venta fue bloqueada por el gobierno francés. Vendido a Perú en Junio de 18646, con 1150 toneladas de desplazamiento, 13 nudos de velocidad y 12 cañones de 70 libras7,8, demostró durante la Guerra del Pacífico sus cualidades de diseño: la persecución y captura de transportes enemigos. Su velocidad le permitía eludir con facilidad a las naves chilenas. Gracias a esto logró romper el bloqueo de Arica en marzo de 1880, frente a las narices de la flota chilena. Esta corbeta era el barco idóneo para la misión a Punta Arenas. El Gleneg y el Loa serían presas fáciles para la veloz corbeta.

El ataque, de ser exitoso, no sólo privaría del cargamento a las fuerzas chilenas, sino además reforzaría el arsenal peruano.

El capitán García y García llegó con la corbeta al puerto de Punta Arenas el 16 de agosto, después de navegar al menos 2.300 millas náuticas (4.259 km). La población de la ciudad no mostró preocupación con la llegada de la corbeta ya que tenía izada bandera francesa. Pero rápidamente la tripulación del Unión capturó el carguero de carbón Katie Kellog para luego izar el emblema peruano. Inmediatamente García y García demandó a la administración de la ciudad la entrega de provisiones frescas. Cuando las autoridades chilenas se negaron a satisfacer sus demandas, el capitán peruano amenazó con bombardear la ciudad9. La situación no pasó a mayores gracias a la mediación del cónsul británico, quien propuso que mercaderes neutrales vendieran a los peruanos las provisiones necesarias, oferta que el capitán peruano aceptó.

Lamentablemente para los peruanos, su presa ya había pasado tres días antes por Punta Arenas. Una vez enterado de esto García y García capturó el barco chileno Luisita y su carbón, partiendo de vuelta el 18 de agosto, llegando de vuelta a Arica el 14 de septiembre con su premio de consuelo.

Desesperación estratégica

¿Por qué la armada peruana decidió intentar un viaje de más de ocho mil kilómetros ida y vuelta, en pleno invierno y a un lugar con peligrosas condiciones de navegación? La razón se debía a la misma posición geográfica de Chile y Perú.

Por un lado, Chile tenía facilidades para importar armamento que llegaba directamente por mar desde Europa a Valparaíso sin molestias. Por el otro lado, los envíos para Perú debían desembarcar en Panamá, cruzar el estrecho por tierra y embarcar de nuevo. Y estaban siempre sujetos al capricho del gobierno colombiano y sus funcionarios10.

Adicionalmente, a medida que Chile iba capturando puertos enemigos, a su marina le era cada vez más fácil acosar cualquier barco que navegase las aguas peruanas, sometiendo a los mercantes neutrales a controles a placer, volviendo la situación logística peruana cada vez más precaria.

El momentum que demostraron los marinos peruanos frente a la inacción de Williams solo duraría mientras este estuviera al mando. Una vez que Williams Rebolledo y Simpson fueron reemplazados por Galvarino Riveros y Juan José Latorre la situación cambió completamente. En pocas semanas los chilenos repararon sus mal mantenidas naves y tendieron una emboscada en Punta Angamos al último acorazado peruano, el Huáscar.

Conclusión

La marina peruana fue en todo momento materialmente inferior a la chilena. Pero que un enemigo sea débil, no significa que sea incompetente. Pese a la pérdida de sus dos acorazados, la flota peruana siguió peleando hasta el final, ocasionando pérdidas humanas y materiales a la flota chilena hasta el último momento. Sus oficiales lograron compensar en la mejor medida posible el bajo nivel de sus tripulaciones y la corrupción e inestabilidad política que afectaba ya desde antes de la guerra el desempeño su flota.

La armada chilena solo pudo hacer valer su superioridad y mostrar su verdadera capacidad cuando fue liderada por oficiales competentes, meses después de comenzado el conflicto.


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Bibliografía

  1. [Volver] Sater, William F., 2007, ‘Andean Tragedy, Fighting the Pacific War, 1879, 1884 ‘. University of Nebraska Press. pp. 142
  2. [Volver] Ibíd., pp.134
  3. [Volver] Ibíd., pp.145
  4. [Volver] Ibíd., pp.135
  5. [Volver] ‘Acción de la Corbeta Unión en Magallanes’, La Marina de Guerra del Perú, accedido el 06.05.2021, https://www.marina.mil.pe/es/cultura/efemerides/8/?acont=accion-de-la-corbeta-union-en-magallanes
  6. [Volver] ‘Conway’s All The world’s fighting ships 1860-1905’. Conway’s Maritime Press. Greenwich. pp.135
  7. [Volver] Sater op., cit., pp. 113
  8. [Volver] El armamento registrado en distintas fuentes puede variar dependiendo de la fecha del registro
  9. [Volver] Sater op., cit., pp. 150
  10. [Volver] Sater op., cit., pp. 354

Foto Portada: Corbeta Unión. https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1340849

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